
Pintor
Francisco de Goya
1746 – 1828
El chico de Fuendetodos que empezó pintando cartones para tapices y acabó pintando todo lo que un ojo puede soportar: majas y misas, coronas y fusilamientos, aquelarres y gigantes. Cuando se quedó sordo pintó mejor que nunca, como si hubiera ganado una habitación interior donde nadie más podía entrar.
«El sueño de la razón produce monstruos.»
— Goya, Capricho 43 (1799)
También dijo
«La fantasía abandonada de la razón produce monstruos imposibles; unida a ella, es la madre de las artes y origen de las maravillas.»
— Manuscrito autógrafo de Goya para Los Caprichos
«Yo no veo más que cuerpos iluminados y cuerpos que no lo están, planos y no planos.»
— Atribuida a Goya
Recorrer su vida
30 de marzo de 1746
Nace en Fuendetodos
Hijo de un dorador de Zaragoza. La casa donde nació, con su fogón y sus tres alturas humildes, sigue en pie: el chico de la aldea que llegaría a pintar a todos los reyes de su siglo.
1771
Italia y el regreso
Viaja a Italia por su cuenta y gana una mención en un concurso de Parma. Vuelve a Zaragoza con encargos de frescos en la cartuja de Aula Dei y el Pilar: pincel rápido y aire nuevo.
1775 – 1792
Cartones y corte
Pinta para la Fábrica de Tapices escenas de meriendas, quintos, majos y verbenas: la Madrid alegre que la corte quería ver. En 1786 es nombrado pintor del rey Carlos III. Los retratos que hace a la nobleza son tan buenos que nadie se da cuenta de que cuenta toda la verdad.

El Quitasol, 1777. Museo del Prado. — Francisco de Goya · Dominio público · Wikimedia Commons 1793
La sordera
Una enfermedad que hoy se cree sífilis o saturnismo lo deja al borde de la muerte y completamente sordo. Se repone, pero el Goya que vuelve es otro: «para ocupar la imaginación, mortificada con la consideración de mis males», empieza a pintar lo que sueña.
1799
Los Caprichos
Publica 80 aguafuertes contra la ignorancia, la superstición y el matrimonio mal avenido. Los retira de la venta a los pocos días para evitar líos con la Inquisición. Nadie volvió a mirar España igual.

El autorretrato que abre Los Caprichos, 1799. — Francisco de Goya · Dominio público · Wikimedia Commons 1814
El 2 y el 3 de mayo
Pinta los dos cuadros más terribles de la historia del arte español: la carga de los mamelucos y los fusilamientos de la Montaña. Un hombre blanco con los brazos abiertos delante de un pelotón sin cara. No hacen falta más explicaciones.
1819 – 1823
La Quinta del Sordo
Sordo, viejo y amargado, se encierra en su quinta junto al Manzanares y pinta en las paredes de su casa: Saturno devorando a su hijo, el aquelarre, el perro semihundido. Nadie las encargó. Las pintó para sí mismo y hoy son lo más moderno del Prado.
16 de abril de 1828
Muere en Burdeos
Se exilia en Francia harto de todo y sigue pintando a los 80 años, con gafas y litografías nuevas. Muere en Burdeos. Sus restos vuelven a España en 1899, a la ermita de San Antonio de la Florida, bajo los frescos que él mismo pintó.
Su banda sonora
Las canciones que le quedaron
- La maja y el ruiseñor — Enrique Granados · Alicia de Larrocha, pianoDe la suite Goyescas: Granados le dedicó una ópera entera de piano a los cuadros de Goya.Escuchar en YouTube (se abre en otra pestaña)
- 24 Caprichos de Goya — Mario Castelnuovo-TedescoVeinticuatro piezas de guitarra, una por cada Capricho. Goya seguido de música.Escuchar en YouTube (se abre en otra pestaña)
El muro
Notas para Francisco de Goya
4 notas en el muro
El pueblo más pequeño con el pintor más grande.
— Fuendetodos
Semihundido y mirando al cielo. Te entendemos, maestro.
— El perro
Gracias por enseñarme que el silencio también pinta.
— Una sorda también
— Los de la Florida
Esta vida es un ejemplo hecho con Vivere.
La de tu gente puede verse igual: sus historias, sus fotos, su música y un muro donde cualquiera pueda dejar una nota.
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