
Poeta
Gustavo Adolfo Bécquer
1836 – 1870
El poeta que enseñó a España a susurrar. Vivió poco, escribió poco y dejó unas Rimas que caben en un bolsillo y unas Leyendas que siguen dando miedo. Murió pobre y casi anónimo; hoy es el poeta más leído de la lengua española.
«¿Qué es poesía? ¿Y tú me lo preguntas? Poesía... eres tú.»
— Rima XXI
También dijo
«Volverán las oscuras golondrinas en tu balcón sus nidos a colgar, y otra vez con el ala a sus cristales jugando llamarán.»
— Rima LIII
«El alma que hablar puede con los ojos, también puede besar con la mirada.»
— Rima XXII
«Hoy como ayer, mañana como hoy, ¡y siempre igual!»
— Rima LI
Recorrer su vida
17 de febrero de 1836
Nace en Sevilla
Gustavo Adolfo Domínguez Bastida, hijo de un pintor de costumbres sevillano. Se cría entre el taller de su padre, los naranjos de los patios y las campanas de la Giralda.
1841 – 1847
Huérfano dos veces
Su madre muere cuando tiene cinco años; su padre, cuando tiene once. Lo recoge su madrina doña Manuela Monchay, una mujer culta con biblioteca y pianos. Allí descubre que las palabras también pueden ser casa.
1854
Madrid, con una chaqueta prestada
Marcha a Madrid a hacerse escritor con 18 años y casi sin dinero. Vive de traducciones, artículos de periódico y noches frías en pensiones. La bohemia le da libertad y le cobra salud.
1858 – 1861
La musa y la mujer
Conoce a Julia Espín, la joven cantante a la que dedicará el alma de sus Rimas —aunque nunca confesó su nombre— y se casa con Casta Esteban. En su vida entra todo lo que luego escribirá: amor que se pierde, amor que duele, amor que se recuerda.

Ilustración romántica para sus Leyendas. — José Casado del Alisal / Bernardo Rico · Dominio público · Wikimedia Commons 1864
El manuscrito perdido
Escribe sus Rimas y las pierde —dicen que robadas en una diligencia, dicen que olvidadas en un cajón—. Las reescribe de memoria. Por eso las tenemos: porque no pudo olvidarlas.
1868
Veruela
Agotado y tuberculoso, se retira con su hermano Valeriano al monasterio de Veruela, en Aragón. Entre claustros escribe las cartas que después serán «Desde mi celda» y se recupera un poco, mirando la piedra y el silencio.

El monasterio de Veruela, donde convaleció. — Diego Delso · CC BY-SA 3.0 · Wikimedia Commons 22 de diciembre de 1870
Muere en Madrid
Muere en su casa de Madrid a los 34 años, pobre y casi olvidado. Sus amigos, encabezados por Narciso Campillo, publican las Rimas al año siguiente. Empieza entonces la vida más larga de Bécquer: la nuestra.
Su banda sonora
Las canciones que le quedaron
El muro
Notas para Gustavo Adolfo Bécquer
4 notas en el muro
El patio donde aprendiste a rimar sigue teniendo naranjos.
— Sevilla
Te seguimos recitando, Gustavo. Aunque no quieras.
— Los institutos
«Poesía eres tú» fue la primera frase que le dije a mi marido. Funcionó.
— Una enamorada
— Valeriano
Esta vida es un ejemplo hecho con Vivere.
La de tu gente puede verse igual: sus historias, sus fotos, su música y un muro donde cualquiera pueda dejar una nota.
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